"La mujer que detuvo el tiempo"
Eras todo lo que no sabía que amaba:
la calma entre mis tempestades,
la herida que no dolía,
la palabra que no necesitaba decir.
Tus manos sabían hablar
el idioma que solo el alma entiende,
y tus ojos tenían esa magia antigua
que convierte lo efímero en eterno.
Si alguna vez el tiempo se detuvo,
fue en el instante en que me miraste.
El mundo calló,
los relojes se rindieron,
y el amor,
desnudo,
se quedó a vivir en tu nombre.
Hoy,
cuando pienso en ti,
no recuerdo tu voz ni tu rostro,
solo esa sensación de eternidad...
que me enseñó lo que era amar.
