"La última vez que te soñé"
La última vez que te soñé,
llovía sobre mis párpados.
El viento traía tu voz rota,
como si el cielo también te llorara.
Quise alcanzarte,
pero tus pasos se disolvían en la niebla.
Así son los recuerdos:
bellos y crueles,
como rosas que sangran al tocarlas.
Desperté con el corazón desordenado,
y entendí que a veces amar
no significa quedarse,
sino aprender a decir adiós sin rencor.
Te soñé una vez más,
solo para despedirme con calma,
y dejarte libre...
como siempre debiste ser.
