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Chapter 78 - No necesito un héroe

POV SHURI

Terminé de aplicar el aerosol sobre la última herida y aparté la mano.

El bárbaro frente a mí soltó un gruñido, pero al menos había dejado de retorcerse.

-No te emociones. Cuando esto termine, o serás ejecutado o vivirás el resto de tu vida en una celda

Me incorporé y volví a observar el pequeño recipiente que Legión me había entregado antes de marcharse.

Había utilizado suficiente como para hacerme una idea bastante clara de lo que contenía y sus efectos: reducía el dolor casi de inmediato, desinfectaba la zona y, unos segundos después, formaba una fina capa sobre la herida para ayudar a sellarla.

Nada mal.

Giré el aerosol entre mis dedos mientras lo examinaba una última vez.

-Mmm...

Miré alrededor... Y guardé discretamente el aerosol en uno de los compartimentos de mi traje.

-Luego veremos qué tan bueno eres realmente con la medicina Legión.

-Patético.

Giré hacia Orka. El enorme atlante permanecía inmovilizado dentro de la espuma con apenas parte del rostro visible.

-Mostrar piedad por tus enemigos *continuó* Incluso después de que intentaron matarte.

-Cállate. Solo hice esto porque mi amigo me lo pidió. No porque ustedes me importen.

Me agaché para recoger el contenedor donde había guardado el chip, aunque antes de abrirlo volví a mirarlo.

-Y por cierto... ¿en serio vas a hablarme de cosas ridículas cuando fuiste derrotado por un pedazo de espuma?

Orka apretó la mandíbula.

No pude evitar sonreír.

-Pff el pez hablando de branquias.

No le di tiempo a responder. Abrí el pequeño contenedor y tomé el chip entre dos dedos.

A simple vista no parecía particularmente impresionante, pero apenas lo coloqué frente a mi lente y amplié la imagen unas cuantas veces, mi sonrisa desapareció.

-Increible...

Aumenté nuevamente.

La arquitectura interna era extraña. Las conexiones no seguían rutas completamente fijas, el circuito parecía capaz de redistribuir parte de sus propios canales dependiendo de la información que estuviera procesando, como si pudiera reorganizar ciertos sectores para aprovechar mejor sus recursos.

Eso ya era interesante.

Pero la densidad era todavía más sorprendente.

Prácticamente no había espacio desperdiciado entre los componentes y algunas de las conexiones eran tan pequeñas que incluso con tecnología wakandiana habría necesitado equipo especializado para reproducirlas con aquella precisión.

Incliné ligeramente la cabeza.

-Muy interesante.

No reconocía el método de fabricación.

Y eso no ocurría demasiado seguido.

Abrí un pequeño compartimento en el antebrazo de mi traje e introduje cuidadosamente el chip.

Varias líneas de información aparecieron inmediatamente sobre mi lente.

DISPOSITIVO EXTERNO DETECTADO

INICIANDO AISLAMIENTO...

ANALIZANDO ARQUITECTURA...

Esperé.

Una barra de progreso apareció frente a mí.

3%

Bufé.

-Odio las pantallas de carga.

7%

-Somos capaces de construir ciudades ocultas con vibranium, curar heridas en segundos y controlar vehículos desde el otro lado del planeta...

11%

-Pero aparentemente nadie ha conseguido eliminar esto.

CRACK

Parpadeé.

La barra continuó avanzando.

14%

Levanté la cabeza y miré alrededor de la bóveda.

Nada parecía haber cambiado. Los bárbaros continuaban donde los había dejado y las luces seguían funcionando con normalidad. Con todo el caos que estaba ocurriendo en Atlantis, bien podía haber sido alguna estructura cercana cediendo por los combates.

Entonces miré hacia Orka.

Seguía observándome.

En completo silencio.

Ya no parecía irritado.

Ni siquiera furioso.

Solo... serio.

Entrecerré ligeramente los ojos.

-¿Por qué esa cara?

-Solo estoy mirando un cadaver.

Solté una pequeña risa.

-Eres muy melodramático. ¿Nunca te lo dijo tu madre?

La barra volvió a avanzar frente a mi lente.

19%

Bajé la mirada hacia los datos.

CRACK

Esta vez sonó bastante más fuerte.

Me di vuelta.

Una grieta recorría la espuma que mantenía atrapado al enorme atlante. Otra apareció casi inmediatamente después, extendiéndose desde su hombro hasta perderse bajo aquella masa endurecida.

Orka apretó los dientes.

Sus brazos comenzaron a separarse lentamente.

-Oh, no...

CRACK

La espuma cedió.

Primero se desprendió una sección junto a su pecho. Después otra salió despedida de uno de sus brazos y, con un último esfuerzo, abrió ambos miembros con violencia.

La prisión terminó de romperse.

Fragmentos blancos flotaron en todas direcciones mientras el gigante se impulsaba hacia mí.

Apenas tuve tiempo de reaccionar.

Su mano vino directamente hacia mi cabeza.

Incliné el cuerpo y vi aquellos enormes dedos pasar a centímetros del visor de mi casco.

Demasiado cerca.

Pero no estaba intentando atraparme con un único movimiento.

Su otro brazo ya venía hacia abajo.

El puño me alcanzó en el abdomen.

La armadura crujió.

Todo el aire abandonó mis pulmones y salí disparada contra el suelo de la bóveda. Mi espalda golpeó la superficie metálica y apenas alcancé a rebotar cuando una sombra apareció encima de mí.

Extendió una mano.

Iba a volver a estamparme.

Levanté ambos brazos.

Los emisores sónicos de mis guanteletes se activaron al mismo tiempo.

La onda lo golpeó directamente en la cabeza.

El atlante soltó un gruñido y se detuvo durante un instante, llevando una mano hacia el costado del rostro.

No era mucho.

Pero era suficiente.

Apoyé ambas piernas contra su pecho y activé los impulsores.

Me lancé hacia atrás antes de que consiguiera sujetarme.

Seguí alejándome hasta dejar varios metros entre nosotros y llevé una mano al abdomen.

Respirar dolía.

Un sabor metálico empezó a extenderse por mi boca.

Sangre.

La armadura había absorbido la mayor parte del impacto, pero eso no significaba que mi cuerpo hubiese salido precisamente ileso.

Fantástico.

El gigante terminó de incorporarse.

Me observó durante unos segundos.

Luego sonrió.

-Esta vez terminaré lo que comencé en la prisión de los titanes.

Enderecé el cuerpo cuanto pude.

-¿Has estado -Auch- practicando esa frase?

Su sonrisa desapareció.

-Ya no tienes a tu héroe aquí para salvarte, princesa.

Extendió los brazos lentamente.

-Ni volverás a tener la misma suerte.

Una notificación apareció frente a mi lente.

INTEGRACIÓN: 26%

Todavía faltaba.

Mucho.

Orka inclinó el cuerpo y se impulsó hacia delante.

Era rápido.

Muchísimo más de lo que alguien de su tamaño tenía derecho a ser.

Activé el propulsor derecho y esquivé su carga en el último momento.

Su hombro pasó a centímetros de mí.

Por un instante creí que había funcionado.

Entonces su brazo regresó.

No lo vi venir.

El dorso de su mano me golpeó de costado y me lanzó varios metros.

Choqué contra uno de los grandes estantes de la bóveda. El metal se hundió detrás de mi espalda.

-¡GH!

Me separé de la estructura antes de que pudiera encerrarme contra ella.

El atlante giró hacia mí.

-Eres rápida.

-Gracias.

-Pero no lo suficiente

Volvió a venir.

Esta vez no esperé.

Saqué dos dagas explosivas y las lancé directamente hacia su torso.

Cruzó los brazos.

Las detonaciones iluminaron la bóveda durante un instante y levantaron una nube de burbujas alrededor de él.

Retrocedí, esperando.

La enorme silueta atravesó la nube.

Seguía avanzando.

Su armadura mostraba algunas marcas.

Él no parecía particularmente impresionado.

-Claro.

Las dagas podían molestarlo.

No detenerlo.

El gigante lanzó un golpe.

Lo esquivé.

El segundo venía detrás.

Levanté ambos brazos para bloquearlo.

Error.

El impacto me lanzó hacia atrás como si la armadura no pesara absolutamente nada.

Una advertencia apareció frente a mi ojo.

INTEGRIDAD DEL TRAJE: 83%

-Gracias...por el aviso

Anotado, no volver a intentar eso.

Orka no me dio tiempo para recuperarme.

Se impulsó hacia mí y extendió ambas manos.

Disparé otra onda sónica.

Esta vez giró ligeramente el rostro y protegió un lado de la cabeza con el antebrazo.

La descarga lo hizo estremecerse.

Pero siguió avanzando.

Sus dedos se cerraron alrededor de mi pierna.

-Mierda.

Tiró de mí.

Todo giró.

Un instante estaba frente a él y al siguiente mi espalda había vuelto a chocar contra una estructura.

La bóveda tembló.

Intenté incorporarme.

Una enorme mano se cerró alrededor de mi cuello antes de que pudiera hacerlo.

-Te tengo princesa

Activé el impulsor del antebrazo.

Nada.

La diferencia de fuerza era absurda.

Tiró de mí y lanzó un puñetazo con la otra mano.

Giré la cabeza.

El golpe pasó junto al casco.

Respondí disparando el sónico directamente contra su pecho.

Apenas lo hizo retroceder.

Mala frecuencia.

Antes de que pudiera cambiarla, me lanzó.

Conseguí activar los propulsores a mitad del recorrido y corregí la trayectoria antes de golpear una pared.

Me detuve cerca del techo.

Respiré.

Pensé.

Las dagas podían dañarlo, pero necesitaba demasiadas para conseguir algo útil.

Los sónicos funcionaban cerca de la cabeza, aunque ya había empezado a anticiparlos.

Y competir físicamente con él...

Miré el porcentaje de integridad de mi traje.

Sí.

Eso quedaba completamente descartado.

El enorme soldado comenzó a ascender hacia mí.

-Esa armadura solo está retrasando lo inevitable.

Mis ojos recorrieron rápidamente la bóveda.

Estantes.

Contenedores.

Columnas.

Compuertas.

Mi lente resaltó una sección lateral.

CÁMARA DE TRANSFERENCIA DE SEGURIDAD

Fijé la mirada durante un instante.

Era una pequeña cámara ubicada entre dos sectores de la bóveda. Se utilizaba para mover objetos peligrosos sin dejar ambas áreas comunicadas al mismo tiempo.

Una compuerta a cada extremo.

Paredes reforzadas.

Me guardé el dato.

Todavía no tenía un plan.

Y él venía hacia mí.

Me aparté justo cuando su puño golpeaba el techo.

La placa metálica se deformó.

Descendí por debajo de su brazo y lancé una daga hacia su costado.

La esquivó.

Eso era nuevo.

La segunda fue hacia su rostro.

Levantó inmediatamente el brazo izquierdo.

La explosión lo hizo girar ligeramente.

Brazo izquierdo para cubrir la cabeza.

Torso hacia la derecha.

Y después...

El puño derecho vino hacia mí.

Ya lo esperaba.

Descendí.

El golpe pasó por encima.

Me impulsé detrás de él y disparé una onda sónica contra la parte posterior de su cabeza.

Orka rugió y giró violentamente.

Su mano alcanzó mi hombro antes de que pudiera escapar.

El impacto hizo que perdiera el control de los propulsores durante un segundo.

Fue suficiente.

El siguiente golpe me mandó nuevamente contra el suelo.

Intenté levantarme.

Mi abdomen protestó de inmediato.

Demasiado lenta.

Una enorme figura descendió frente a mí.

-Tus trucos no funcionan.

Me impulsé hacia atrás cuando su puño golpeaba el lugar donde había estado.

-Si, gracias por señalar lo obvio

Otra carga.

Me aparté.

Otra vez el mismo hombro.

La misma protección.

Después el derecho.

No repetía exactamente cada movimiento.

Pero sí la estructura.

Era un soldado entrenado.

Fuerte.

Experimentado.

Y demasiado acostumbrado a resolver cualquier resistencia usando todavía más fuerza.

Eso podía utilizarlo.

Lancé otra daga.

No hacia él.

Hacia uno de los soportes de una enorme estructura de almacenamiento.

La explosión arrancó parte del metal.

El gigante miró brevemente hacia allí.

Solo un instante.

Luego volvió a perseguirme.

El estante comenzó a inclinarse.

Nadé hacia él.

-¿Finalmente decidiste rendirte?

-¿Que te hace decir eso?

Pasé junto a la estructura.

El soporte cedió.

Toneladas de metal descendieron hacia el atlante.

Giró y levantó ambos brazos.

La detuvo.

Por supuesto que la detuvo.

Sus pies se apoyaron contra el suelo mientras sujetaba aquella enorme masa encima de él.

-¿En serio?

Con un rugido, la lanzó hacia un costado.

Me aparté antes de quedar en su trayectoria.

Bien.

Tampoco servía.

Pero había aprendido algo.

Para sostener aquella estructura había necesitado ambos brazos.

Disparé los dos emisores sónicos hacia su cabeza.

El impacto lo hizo retroceder.

Me impulsé hacia su derecha.

Disparé con el emisor izquierdo.

Tal como esperaba, protegió su rostro.

Preparó el otro brazo.

Activé los motores antes de que pudiera contraatacar y pasé por debajo.

Su puño golpeó únicamente agua.

Cuando giró, yo ya estaba detrás.

Otro disparo.

Esta vez cambié ligeramente la frecuencia.

El atlante apretó los dientes.

Me alejé antes de que consiguiera tocarme.

Eso había funcionado mejor.

No mucho.

Pero mejor.

Ajusté nuevamente los parámetros.

Volvió a cargar.

Repetimos.

Disparo.

Protección.

Contraataque.

Esquivé.

Otra frecuencia.

Su cuerpo se estremeció con mayor intensidad.

Ahí había algo.

No necesitaba conseguir un ataque más poderoso.

Necesitaba encontrar uno al que fuera especialmente sensible.

-¡DEJA DE HUIR!

-Solo estoy nadando.

Lanzó otro golpe.

Me aparté.

-Estamos bajo el agua. Es bastante normal.

Gruñó.

Otro golpe.

También falló.

-Pero entiendo que resulte confuso.

Su respiración se había vuelto más pesada.

Seguía siendo rápido, pero había dejado de medir las distancias.

Ya no esperaba mis movimientos.

Me perseguía.

Eso me servía mucho más.

Dirigí la pelea hacia uno de los laterales de la bóveda.

La cámara de transferencia apareció delante de mí.

No entré inmediatamente.

Primero disparé otra onda.

El atlante cubrió su cabeza.

Cambié de lado.

Movió la guardia.

El puño derecho vino después.

Lo esquivé.

Otra vez.

Mismo principio.

Misma respuesta.

-Me estoy cansando de ti *gruñó.

-Eso explica bastante.

-¿Qué cosa?

-La forma en que estás peleando.

Su expresión se endureció.

-No sabes nada sobre combate.

-Sabes, había un consejo padre solía decirle con frecuencia a mi hermano

Retrocedí lentamente hacia la primera compuerta de la cámara.

-Decía que el peor enemigo de un guerrero podía ser él mismo. Que las emociones demasiado fuertes terminaban nublando la mente.

Orka avanzó.

-El miedo.

Otra brazada hacia atrás.

-La tristeza.

Su mandíbula se tensó.

-La ira.

-¡CÁLLATE!

Sonreí.

-Te vuelven estúpido.

Pensé un segundo.

-Aunque contigo supongo que sería estúpido al cuadrado.

Su rostro cambió.

Ahí estaba.

-¡TE VOY A MATAR!

Se lanzó directamente hacia mí.

Sin protegerse.

Sin medir la distancia.

Sin comprobar siquiera hacia dónde lo estaba llevando.

Crucé la primera compuerta y entré en la cámara de transferencia.

El gigante vino detrás.

Seguí nadando hasta atravesar la segunda puerta y llegué al sector contiguo.

Entonces giré.

-Orka.

Levantó la mirada.

-Creo que no eres lo suficientemente rápido ¿no?.

-¡TE VOY A ARRANCAR ESA ARMADURA!

Activé el cierre.

La compuerta que nos separaba comenzó a descender.

El atlante aceleró.

Consiguió colocar ambas manos debajo antes de que terminara de cerrarse.

El metal crujió.

Sus brazos se tensaron.

Y, lentamente...

La puerta comenzó a subir.

Mi sonrisa desapareció.

-Oye oye, eso no esta bien

El gigante gruñó mientras empujaba.

Centímetro a centímetro, estaba venciendo los motores de la compuerta.

Observé el mecanismo situado junto al marco.

Saqué una daga.

-Tranquilo, yo te doy una mano

La lancé.

La explosión golpeó el sistema encargado de elevar y descender la puerta.

La carcasa se deformó.

Varias luces de advertencia comenzaron a parpadear.

La compuerta dio un tirón brusco hacia abajo.

Orka rugió.

Sus brazos resistieron.

Todavía podía sostenerla.

Pero ya no conseguía levantarla.

Ahora simplemente evitaba que terminara de cerrarse.

Eso era suficiente.

Miré por encima de su hombro.

La puerta por la que ambos habíamos entrado en la cámara seguía completamente abierta.

Extendí una mano hacia el panel.

-Orka.

El gigante me miró entre dientes apretados.

Activé la otra compuerta.

Un fuerte sonido metálico resonó detrás de él.

Giró la cabeza.

La puerta de entrada comenzó a descender.

Sus ojos se abrieron.

-¡NO!

Soltó una mano de la compuerta que estaba sosteniendo e intentó darse vuelta.

La que nos separaba descendió inmediatamente varios centímetros.

Tuvo que volver a sujetarla con ambas manos.

Miró hacia atrás.

Después hacia mí.

Luego otra vez hacia la puerta que descendía a su espalda.

No podía detener las dos.

La primera terminó de cerrarse detrás de él.

CLANG

Sellada.

Orka volvió toda su atención hacia mí.

Empujó.

La estructura vibró.

Pero el mecanismo que había dañado ya no ayudaba a elevarla.

Ahora estaba luchando contra el peso de la puerta, el sistema de cierre y su propio cansancio.

Consiguió levantarla unos centímetros.

Después perdió terreno.

La compuerta volvió a bajar.

-¡PRINCESA!

Otro tirón.

Más abajo.

-¡ABRE ESTA MALDITA PUERTA!

Apoyé una mano contra el exterior.

-Noup

Intentó levantarla otra vez.

No pudo.

La compuerta descendió hasta el suelo.

CLANG

Las luces de seguridad cambiaron.

CÁMARA SELLADA

Solté lentamente el aire.

Ahora sí.

Estaba encerrado.

Un golpe brutal sacudió la puerta desde el otro lado.

Después otro.

La estructura resistió.

-¡PRINCESA!

-¿Dime?

-¡CUANDO SALGA DE AQUÍ...!

-No vas a salir.

Apoyé ambos brazos contra la puerta.

Seleccioné la frecuencia que había producido la mayor reacción durante el combate.

Activé los emisores.

La vibración atravesó la compuerta y penetró en la cámara.

El grito del otro lado se interrumpió.

Esperé apenas un segundo.

Volví a disparar.

Las ondas chocaron contra las superficies reforzadas del pequeño compartimento y parte de la vibración regresó desde distintas direcciones.

No desaparecía como antes.

Quedaba contenida.

Rebotaba.

Golpeaba de nuevo.

Escuché otro impacto contra la puerta.

Más débil.

Ajusté ligeramente la frecuencia.

Disparé.

-¡DETENTE!

Una nueva onda atravesó la cámara.

El siguiente golpe tardó más en llegar.

Entonces comprendí que no necesitaba aumentar la potencia.

Solo mantenerlo allí dentro.

Cada descarga regresaba contra él una y otra vez mientras las paredes hacían aquello que mis armas no podían conseguir en el espacio abierto.

Otro impacto.

Más débil.

Después otro.

Esperé.

-¿Sabes qué es lo divertido?

No hubo respuesta.

-Seguías diciendo que necesitaba un héroe para salvarme.

Volví a activar los emisores.

-Y que había tenido suerte.

Una sacudida recorrió la puerta.

Cada vez menor.

-No necesito ninguna de las dos cosas.

Mantuve la frecuencia.

Del otro lado llegó un último golpe.

Después...

Nada.

Desactivé los emisores.

Durante varios segundos permanecí inmóvil frente a la compuerta.

Esperando.

No llegó ninguna amenaza.

Ningún movimiento.

Mi visor comenzó a procesar las lecturas del interior.

SIGNOS VITALES: NO DETECTADOS

-Me basto yo sola para patearte el trasero.

El dolor de mi abdomen regresó en cuanto la adrenalina empezó a desaparecer.

Llevé una mano hacia la zona golpeada.

-Sí...Eso va a doler mañana.

Una notificación apareció delante de mi ojo.

INTEGRACIÓN DEL DISPOSITIVO: 54%

La observé.

La barra avanzó lentamente.

55%

Cerré los ojos.

-Por supuesto.

56%

Bufé.

-Sigo odiando las pantallas de carga.

Aparté la vista y observé lo que quedaba de la bóveda.

La pelea había hecho un desastre.

Varios estantes estaban volcados o deformados, algunos contenedores flotaban abiertos entre los restos y pequeños fragmentos de metal seguían desplazándose lentamente con las corrientes. Los hombres que habían acompañado a Orka continuaban esparcidos por distintos puntos de la sala, algunos inconscientes y otros demasiado malheridos como para intentar nada.

Miré todo aquello durante unos segundos.

-Este lugar me deprime.

No tenía sentido quedarme allí mirando cómo avanzaba una barra.

Me dirigí hacia la salida mientras comprobaba nuevamente el progreso de la integración.

58%

Todavía faltaba.

-Bien. Tu haz lo tuyo, mientras tanto yo...

Aparté la interfaz de mi campo de visión y activé los sistemas de mi traje.

Si iba a tener que esperar, al menos podía aprovechar el tiempo para averiguar qué demonios estaba ocurriendo afuera.

Después de todo, Legión llevaba un rato sin aparecer.

===

Hunter permaneció unos segundos con una mano sobre la barbilla, pensativo. Detrás de ellos se alzaban los muros del castillo, mientras la entrada oculta por la que habían salido quedaba disimulada nuevamente entre la piedra.

-Entonces... todo esto fue orquestado por una organización nazi oculta llamada Hydra.

T'Challa asintió.

-No están solos. Tienen colaboradores dentro de otras organizaciones y probablemente en más lugares de los que sabemos. El problema es que todavía no conocemos a todos los involucrados.

Hunter guardó silencio y cruzó una breve mirada con la mujer que permanecía a su lado. Ella respondió con un pequeño movimiento de cabeza.

Después de unos segundos, soltó el aire y volvió su atención hacia su hermano.

-Eso definitivamente es un problema...Uno que resolveré cuando vuelva a casa. Aun así...

Extendió una mano frente a él, con la palma hacia arriba.

T'Challa bajó la mirada hacia ella.

No era un gesto para estrecharla.

Esperaba algo.

-¿Qué?

-Dámela.

El príncipe frunció el ceño.

-¿Perdón?

-La bomba.

Su cuerpo se tensó por reflejo.

Fue apenas un instante.

Hunter lo notó.

-¿Bomba? ¿De qué estás hablando?

Su hermano negó lentamente con la cabeza.

-Vamos, T'Challa. No te hagas el tonto conmigo. Nuestro padre no enviaría al Black Panther, y mucho menos a su propio hijo, hasta territorio enemigo solo para "dialogar sobre tratados de paz".

T'Challa permaneció en silencio.

-T'Chaka me entrenó desde pequeño para hacer aquello que él mismo tendría que hacer cuando su cuerpo ya no pudiera seguir el ritmo de las necesidades de Wakanda. Lo conozco. Sé cómo piensa.

Hunter bajó brevemente la vista hacia la mano que todavía mantenía extendida.

-Puede que yo haya propuesto utilizar la bomba y puede que él se negara en ese momento, pero una parte de nuestro padre siempre supo que era la opción correcta. Si estás aquí, si fue él quien te envió personalmente a Atlantis, significa que comprendió su error e hizo lo que tendría que haber hecho desde el principio.

Se acercó a T'Challa y apoyó la otra mano sobre su hombro.

-Pero también te conozco a ti, hermano. Sé que tienes buen corazón. Eres compasivo, incluso cuando eso hace las cosas más difíciles.

T'Challa inclinó ligeramente la cabeza mientras lo observaba.

-No es correcto.

-Lo sé.

Hunter sostuvo su mirada y volvió a levantar un poco la mano abierta que mantenía entre ambos.

-Por eso déjamelo a mí. No tienes que cargar con esto, T'Challa. Dame la bomba y yo me ocuparé del resto.

El príncipe bajó la mirada.

Durante unos segundos no dijo nada.

Pensó en su padre, en las órdenes que había recibido antes de abandonar Wakanda y en todo el daño que Atlantis podía hacerle a su hogar, aun mas ahora que Namor y parte del ejercito estaban rumbo a Wakanda para atacarla

Su mano descendió lentamente hacia su cinturón, donde encontró el pequeño objeto oculto entre los compartimentos de su traje y lo sacó.

La esfera descansó sobre su palma mientras comenzaba a extender el brazo.

Su hermano hizo lo mismo, acercando la mano.

-Déjamelo a mí, yo me hare cargo de todo

La mano que descansaba sobre su hombro lo apretó ligeramente.

T'Challa observó la bomba.

Solo tenía que soltarla.

Hunter haría el resto.

"Pero recuerda que cuando aquellos que te mueven son reyes u hombres de poder, debes proteger tu alma. Porque cuando estés frente a Dios, no podrás decir: 'Pero otros me dijeron que lo hiciera' o 'esa virtud no era conveniente para ese momento'. Eso no será suficiente."

Los dedos de T'Challa dejaron de abrirse.

Hunter lo observó.

-T'Challa...

"Todos los días rezo para que mis decisiones sean las correctas, T'Challa, porque para hombres como nosotros, arrebatar o arruinar miles de vidas es mucho más fácil que protegerlas...es por eso que debemos tener cuidado."

El príncipe apretó lentamente la bomba.

Entregársela sería más fácil.

Mucho más fácil.

Hunter cargaría con ella. Él decidiría dónde colocarla, cuándo activarla y sería quien tuviera que vivir sabiendo exactamente lo que había hecho.

Y T'Challa podría regresar a Wakanda diciéndose que había obedecido a su padre.

Que había protegido a su pueblo.

Que él no había sido quien presionó el botón.

Pero eso era mentira.

Si entregaba aquella bomba sabiendo exactamente para qué sería utilizada, las manos de Hunter no cambiarían nada.

Las personas que murieran seguirían haciéndolo por una decisión que él había permitido.

Familias.

Civiles.

Miles de personas que no habían tenido participación alguna en las decisiones de Namor.

Todo porque era más fácil entregarle aquel peso a otra persona que cargar con él mismo.

Hunter acercó un poco más la mano.

T'Challa observó sus dedos.

Después volvió a mirar la esfera.

Hacer aquello podía ser conveniente para Wakanda.

Podía ser incluso lo que su padre esperaba de él.

Pero conveniencia y justicia no eran la misma cosa.

Su mano se cerró completamente alrededor de la bomba.

Hunter frunció el ceño.

-Hermano...

T'Challa retiró lentamente el brazo.

La mano de Hunter continuaba apoyada sobre su hombro.

El príncipe guardó nuevamente la esfera en su cinturón.

-No.

Hunter lo miró sorprendido.

-No es correcto.

La expresión de su hermano cambió.

-Ya establecimos eso.

-No.

T'Challa negó despacio con la cabeza.

-No me refiero solamente a la bomba. Me refiero a entregártela para poder convencerme después de que yo no fui responsable.

Hunter guardó silencio.

-Si te la doy sabiendo qué pretendes hacer con ella, no importa quién termine activándola. La decisión seguirá siendo mía.

-T'Challa, estoy intentando protegerte de cargar con algo que no necesitas cargar.

-Y ese es precisamente el problema.

El príncipe sostuvo su mirada.

-Sería más fácil dejarte hacerlo. Más fácil decirme que obedecí a nuestro padre, que hice lo necesario por Wakanda y que las muertes no estuvieron realmente en mis manos.

Su voz permaneció tranquila.

-Pero no sería verdad.

Hunter apretó ligeramente la mandíbula.

-Estamos hablando de la seguridad de nuestro pueblo.

-Lo sé.

-Y si Atlantis vuelve sus armas contra Wakanda...

-Lo sé, Hunter.

T'Challa llevó una mano hasta la que su hermano todavía mantenía sobre su hombro y la apartó con suavidad.

-Pero no puedo condenar a cientos de miles de personas por algo que todavía no han hecho solo porque hacerlo podría facilitarnos las cosas mañana.

Hunter lo observó en silencio.

T'Challa retrocedió un poco.

-No, hermano.

Su expresión se endureció.

-Esto no es correcto.

Una pequeña pausa se instaló entre ambos.

-Y no puedo permitir que suceda.

Hunter mantuvo la mirada sobre su hermano durante unos segundos, en silencio. Después la desvió hacia Okoye, que permanecía un poco más atrás de T'Challa.

-¿Y tú estás de acuerdo con esto, general?

La Dora Milaje levantó apenas el rostro

-Sirvo y protejo. Si mi príncipe ha decidido que este es el camino que tomará, entonces estaré con él.

El líder de los Hatut Zeraze asintió varias veces, despacio, como si aquella respuesta solo confirmara algo que ya esperaba. Finalmente dejó escapar un suspiro y volvió la atención hacia T'Challa.

-Sabía que terminaría así... pero quería evitarlo.

Levantó ligeramente una mano.

Miles de pequeños puntos rojos aparecieron de inmediato sobre el cuerpo de Okoye.

T'Challa abrió los ojos, sorprendido.

-¿Qué demonios crees que estás haciendo?

La general bajó un instante la mirada hacia los láseres que cubrían su armadura y parte de su rostro, pero no cambió de postura. 

Hunter mantuvo la mano en alto.

-¿Por qué no hacemos esto a la antigua, hermano? Como le gusta a nuestro padre.

El príncipe frunció el ceño.

-¿A qué te refieres?

-A un combate.

La respuesta llegó como si fuera algo obvio

-Quien gane se queda con la bomba.

T'Challa lo observó sin poder creer lo que estaba escuchando.

-¿Te has vuelto loco?

Hunter negó con la cabeza.

-No. Mi deber es proteger Wakanda, sin importar el precio. Y ahora mismo, créeme, estoy siendo amable.

-¿A esto lo llamas ser amable?

-Claro

Su tono no cambió.

-Por ti. Por Shuri. Los dos siempre me consideraron un hermano, incluso con las constantes aclaraciones de nuestro padre sobre lo que realmente era para la familia.

Durante un momento, su expresión perdió algo de dureza.

-Precisamente por eso no quiero matarlos. Si puedo evitar llegar a ese punto, lo haré.

Volvió la vista hacia el cinturón de T'Challa, donde permanecía guardada la bomba.

-Peleamos. El ganador se queda con ella y decide qué ocurre después.

El príncipe miró de reojo hacia Okoye.

-Son los Hatut Zeraze. Conociéndolos, esto ya cuenta como trato preferencial mi príncipe

Hunter asintió una vez.

-Me alegra saber que la general nos comprende.

-No he dicho que los apruebe.

Una pequeña sonrisa apareció en el rostro de Hunter.

-Ambos sabemos que eso es mentira, se todo lo que has hecho por la familia real Okoye...de todas formas, prepárate hermano

Hunter comenzó a alejarse del grupo hasta dejar suficiente espacio entre ambos.

-Será solo físico. Nada de armas, nada de trucos. Cuando uno de los dos ya no pueda continuar, será suficiente. ¿Entendido?

T'Challa lo observó durante unos segundos.

No parecía especialmente entusiasmado con la idea, pero terminó aceptando que discutir no iba a llevarlos a ninguna parte. Se apartó también de Okoye y los demás hasta quedar frente a su hermano, con varios metros de distancia entre los dos.

-Con todo lo que está ocurriendo... ¿en serio vamos a hacer esto ahora?

Hunter acomodó ligeramente los hombros.

-Lo que suceda aquí no nos concierne.

T'Challa frunció el ceño.

-Estamos en medio de Atlantis.

-Lo sé.

-Y la ciudad está siendo atacada.

-Precisamente.

Su hermano hizo un pequeño gesto con la cabeza hacia la distancia, donde todavía podían escucharse los ecos del combate.

-Además, una vez que la bomba detone, ya nadie tendrá que preocuparse por ellos.

T'Challa sostuvo su mirada durante un momento antes de adoptar una posición de combate.

-Me recuerdas a padre.

Hunter levantó y bajó los hombros con indiferencia mientras hacía lo mismo.

-Ya te lo dije. Me entrenó desde niño para hacer lo necesario cuando él ya no pudiera hacerlo por sí mismo.

Flexionó ligeramente las piernas.

-Justo como él lo haría

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BUEENAS, COMO ANDAN? ESPERO QUE BIEN

BUENO, CADA VEZ ESTAMOS MAS CERCA DEL FINAL (POR FIN) 

EL PRINCIPE Y SU HERMANO PELEARAN POR EL DESTINO DE ATLANTIS, UNO SIGUIENDO SUS IDEALES MIENTRAS QUE EL OTRO SU ENTRENAMIENTO

MIENTRAS SHURI DEMOSTRO QUE LA FUERZA NO LO ES TODO EN UNA PELEA

COMO SIEMPRE, MUCHAS GRACIAS POR SUS COMENTARIOS Y TODO SU APOYO

UN AGRADECIMIENTO ESPECIAL A LOS NUEVOS MIEMBROS 

ABChronicles

ShatteredSky

GRACIAS POR DARME DE COMER MUCHACHOS

RECUERDEN QUE TENEMOS PATRON

patreon.com/EmptyTag

DONDE SUBO LOS CAPITULOS CON ANTELACION, TAMBIEN SUBO IMAGENES DE LOS CAPITULOS O QUE USARE MAS ADELANTE (COMO EN LOS CAPITULOS QUE REESCRIBIRE DEL ARCO DE LA INVACION CHITAURI, TAMBIEN SUBO ALGUNAS IMAGENES MODIFICADAS, COMO ESTA

LOS MIEMBROS DE PAGO PODRAN SUGERIR IDEAS O IMAGENES QUE PUEDO INTENTAR USAR PARA SUBIR A LOS CAPITULOS, O QUE SIMPLEMENTE ESTARIA DIVERTIDO VER

BUENO, CON TODO ESO DICHO, SE ME CUIDAN GORDOS, UN BESO 😘

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