La conmoción en el salón comenzaba a bajar. Los rehenes estaban siendo guiados afuera por los paramédicos, los agentes metieron a los terroristas uno por uno en las camionetas, asegurando esposas, cabezas inclinadas y postura controlada para evitar resistencia.
Legion —ya en forma humana— se quedó de pie frente a Meier, que todavía procesaba el desastre… o la salvación, según cómo se mirara.
-Comandante *dijo Legion, cruzándose de brazos con naturalidad* Esos eran todos lo atacantes, al menos en esta zona
Meier soltó un suspiro
-Bien *murmuró* ¿Y los explosivos?
-Ah, eso *Legion señaló con el pulgar hacia afuera* Los junté todos y los dejé a una distancia prudente, en la parte trasera del hotel. No están desarmados todavía, pero inhibí la señal del activador. No podrán detonarlos, ni accidentalmente ni a propósito. Su equipo puede ocuparse con calma.
Meier parpadeó. No era poca cosa.
-Ya veo… *dijo, pensativa, con los ojos fijos en él* Aprecio tu intervención, Legion. Realmente. Pero… *resopló, con cansancio sincero* la próxima vez, al menos enviá un aviso. Un mensaje, una nota en una paloma, lo que sea. Casi me da un ataque cuando escuché todos esos disparos
Legion sonrió detrás del casco
-Tienes razón. Prometo avisar. *Hizo un gesto amistoso con las manos* Era una situación complicada; preferí no perder tiempo. Pero no quiero que nadie del lado bueno termine con arritmia por mi culpa.
Meier no pudo evitar soltar una risa corta.
-Gracias por considerarlo.
-Ahora, si no le molesta… *Legion estiró los brazos hacia arriba* Voy a estar cerca del hotel tomando algo. Estoy muerto de hambre. Y así puede avisarle a su jefe de verdad que voy a quedarme por aquí un rato, hasta que terminen con los explosivos.
La comandante se tensó apenas. Muy sutil. Su mano descendió instintivamente hacia su cinturón, donde reposaba su arma. No la tomó, pero la acarició con los dedos, un gesto que Legion notó aunque fingió ignorar.
Simplemente se dio media vuelta, saludando con un gesto casual.
-Nos vemos "comandante"
Y salió por la puerta rota, caminando tranquilamente hacia el exterior, donde la luz azul y roja de las patrullas lo recortaba contra la entrada del hotel.
Meier se quedó mirándolo alejarse, frunciendo el ceño. No sabía que sentir, o aliviada por que las cosas salieron bien o preocupada ahora que su identidad haya sido expuesta
Uno de sus agentes se acercó rápido.
-¿Comandante? ¿Está bien?
Ella asintió, volviendo a la realidad.
-Sí… sí. Estoy bien. *Recuperó la firmeza en su voz* Atiendan a los heridos, aseguren la zona, revisen el edificio de arriba abajo.
-Sí, señora.
-Yo… *hizo una pausa breve* tengo algo que hacer.
Dejó atrás el bullicio de socorristas y oficiales, caminando hacia un sector más alejado del estacionamiento. Allí, entre dos árboles y lejos de la vista de cualquier curioso, comprobó tres veces que no había nadie.
Luego, metió la mano en el bolsillo interno de su chaqueta táctica y sacó un pequeño auricular negro.
Se lo llevó al oído.
Dudó un segundo.
Y lo encendió.
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El silencio en la sala de descanso del Helicarrier era engañoso.
Nick Fury movía entre sus manos tres cartas mientras miraba de reojo a Maria Hill. Ella tenía esa sonrisa mínima, casi invisible, que solo asomaba cuando estaba por ganar.
-¿Seguro que quieres seguir? *bromeó Hill mientras acomodaba su mano.
-Cállate y juega *respondió Fury, sin levantar la mirada.
Estaban por continuar cuando el comunicador de Fury vibró bruscamente sobre la mesa.
La tensión del ambiente se termino mientras ambos miraban el dispositivo
Ella soltó un suspiro y dejó sus cartas boca abajo.
-Atiende *dijo* Total… ya sé cómo termina esto.
Fury chasqueó la lengua y apoyó sus cartas también boca abajo antes de levantarse. Presionó el comunicador.
-Hable
La voz que respondió era firme, pero el trasfondo dejaba oír la tensión profesional contenida.
-Aquí la agente Hanssen señor. Le informo que...Código verde, señor. Lo encontré.
Fury enderezó la espalda y cerró el ojo un instante.
-Envíeme su ubicación *ordenó* Estaré allí cuanto antes
Estaba por cortar cuando escuchó:
-Señor… *Hanssen lo llamó de nuevo, con un tono contenido* Hay algo más.
Fury se detuvo.
-Diga.
-Es altamente probable que Legion conozca mi identidad real, mi tapadera como comandante Meier puede estar comprometida
Fury asintió un segundo
-Tranquila, agente Hanssen *respondió finalmente* Existen protocolos para contingencias de identidad comprometida. Proceda con normalidad hasta que llegue.
-Sí, señor.
Fury cortó y volvió a la mesa, donde Hill lo esperaba con los brazos cruzados.
-¿Todo bien? *preguntó ella sin moverse.
-Código verde *dijo él simplemente* Te quedas a cargo.
Hill asintió en cuanto lo escuchó. Luego, giró las cartas propias boca arriba… mostrando una mano que aplastaba la de Fury.
Él apretó los labios mientras giraba las suyas. Nada que hacer.
-Maldita sea *murmuró Fury.
Hill ya estaba guardándose el pequeño fajo de billetes apostados.
-Un placer jugar con usted, director *dijo, completamente estoica, aunque sus ojos brillaban con diversión.
-No te acostumbres *refunfuñó él mientras caminaba hacia la salida* La suerte siempre se acaba.
-No la mía señor *respondió Hill.
Fury alzó una mano sin mirar atrás
Al llegar al hangar, el Quinjet ya lo esperaba, motores encendidos, rampa abierta.
Nick Fury subió sin detenerse.
-Destino: Suiza *ordenó.
Y el Quinjet despegó rumbo al lugar donde Legion había acordado una reunión
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POV LEGION
El pan crujió suave cuando di otra mordida al choripán. Jugoso, caliente, perfecto. Nada como la carne bien hecha y el chimichurri artesanal. Lo acompañé con un trago de Coca-Cola helada; el gas subió por la garganta de una forma que solo puede describirse como sublime.
Sí, definitivamente… esto es vida.
La vista frente a mí era incluso mejor. Las montañas suizas parecían algo salido de un mural: enormes, blancas, silenciosas. Nada que ver con aquella vez, cuando tenía siete años, en que vi nieve por primera vez junto a mis padres y mi hermano. Apenas eran unos copos tímidos cayendo del cielo, casi decorativos. Pero esto… esto era un monstruo completamente distinto. Abrumador. Majestuoso. Hermoso.
Tomé otro sorbo de Coca y dejé que el gusto dulce y frío se quedara un poco más en la boca.
Entonces lo escuché.
Unas turbinas, leves pero inconfundibles, detrás de mí.
-Hmph… llegó más rápido de lo que pensé *murmuré mentalmente mientras daba otra mordida.
Claro que Fury sería rápido. El tipo vive en estado de alerta permanente. Me pregunto qué enfoque traería esta vez.
¿Vendría como el Director de S.H.I.E.L.D., con ese tono autoritario que siempre usa?¿O vendría mas humilde esta vez?
Lo pensé mientras masticaba, disfrutando el choripán. Era gracioso: podía enfrentar monstruos, secuestradores, armas improvisadas y explosiones sin parpadear… pero pensar en Fury intentando una aproximación emocional era algo que sí requería preparación mental.
El tema de Hydra volvió a aparecer en mi cabeza, un recuerdo molesto que nunca se termina de callar. Tenía contramedidas planeadas, varias, demasiadas quizá… pero ninguna lista para ejecutar. Todavía faltaban piezas, movimientos, ajustes.
¿Debía decirle algo a Fury ahora?¿Advertirle?¿O era mejor esperar hasta tener todo firme, sólido y perfecto?
Sacudí la cabeza.
No. Aún no. Todo depende.
Depende de cómo Fury lleve la conversación. De si viene a escuchar o a exigir.
Le di el último bocado al choripán justo cuando sentí sus pasos acercándose.
-Bueno… *pensé, limpiándome las manos con una servilleta* A ver qué clase de charla será esta
Y levanté la vista para recibirlo, listo para adaptarme en un segundo a lo que fuera que trajera consigo, esperando ver el parche, la gabardina, el ceño fruncido…
Pero no.
-… La concha de la lora *solté en voz alta.
Porque, en vez del Director de S.H.I.E.L.D., allí venía Tony Stark. Traje impecable. Lentes oscuros. Martini en mano. Y una sonrisa tan enorme que podría haber vendido energía renovable solo con ella.
-¡Ahhh! *respiró profundo, abriendo los brazos como si abrazara los Alpes* El limpio y refrescante aire de Suiza. Nunca me canso.
Yo me quedé inmóvil, con la comida a medio bajar.
Tony caminó hasta mí con total naturalidad, como si no estuviera interrumpiendo absolutamente nada, y se sentó frente a mí sin pedir permiso. Le dio un sorbo a su martini y me sonrió con ese aire arrogante-charmoso que lo caracteriza.
-Vaya, vaya… *dijo, inclinando la cabeza* No veo por completo tu rostro, pero si adivino, diría que estas sorprendido de verme. No me digas que estabas esperando a alguien más.
Suspiré, inclinando apenas la cabeza hacia un lado.
-Supongo que no debería sorprenderme que hayas interceptado el mensaje…
Tony chasqueó la lengua.
-Hackear S.H.I.E.L.D. es un juego de niños. Cierran la puerta, dejan abierta la ventana. Un clásico *Terminó su martini —de un solo trago— y me señaló con el vaso vacío*Y hablando de ventanas… has estado ignorando todos mis mensajes. Los públicos, las invitaciones a mis fiestas, los oficiales donde Tony Stark, el gran Tony Stark, solicitaba tu presencia.
Hizo un puchero exageradamente dramático.
-Que me ignores me rompe el corazón. Yo pensaba que éramos amigos.
Me limpié la boca con una servilleta. El casco volvió a cerrarse sobre mi cabeza, ocultando mi expresión.
-No recuerdo ser amigo de un millonario filántropo…
Tony levantó un dedo.
-Y playboy. Por favor, el título completo.
-Sí, eso *respondí con resignación.
Él río, satisfecho, y apoyó un codo en la mesa.
-Bueno, pues *dijo* ya que somos tan cercanos… te invito a mi casa. Tengo un par de cosas que mostrarte, y me encantaría discutirlas contigo. Charlita de genios. Nada muy complicado. ¿Qué dices?
Hice una pausa.
Porque con Tony Stark, una "charlita de genios" podía significar desde que inventó un material nuevo a que accidentalmente creó una inteligencia artificial homicida mientras desayunaba.
Y no estaba de humor para líos.
Pero entonces miré la hora en el HUD.
¿Fury y Tony en el mismo lugar, queriendo lo mismo?
Absolutamente no, ya tendré mi tiempo con Fury
Aparte, si sigo ignorando a Stark, el seguiría viniendo, molestando y enviándome raros mensajes por televisión.
Suspiré.
-Está bien *cedí* Hablaremos. Pero no quiero tonterías de tu parte.
Tony se levantó de un salto
-¡Prometo que será una reunión maravillosa!
El jet de Stark parecía más un juguete de lujo que una nave real. Metal pulido, líneas elegantes, sin una sola imperfección visible. Incluso estacionado, transmitía velocidad. Caminé junto a él en silencio, escuchando apenas el crujido de la nieve bajo mis pies. Tony avanzaba como si esto fuera su propio escenario, marcando el paso con una seguridad irritante.
A un costado del camino, quieto, con la cabeza gacha, estaba el agente que Meier había dejado vigilándome.
Reconocí su postura de inmediato. No estaba herido, no estaba inconsciente… solo derrotado. Como alguien que acababa de perder una partida sin haber movido una sola ficha.
Reduje el paso mientras pasaba junto a él. Los sensores del casco no marcaban peligro real, solo latidos acelerados y un pico de estrés. Lo miré con cierta curiosidad. Pobre tipo… obviamente algo acababa de pasarle.
Giré un poco la cabeza hacia Stark, que seguía caminando con total tranquilidad, prácticamente silbando, mientras la rampa del jet empezaba a descender frente a nosotros.
-Stark… *dije con tono neutral*. ¿Qué le hiciste?
Tony soltó una pequeña risa por lo bajo.
-Nada traumático. Bueno… depende a quién le preguntes.
Miré nuevamente al agente. Él seguía sin atreverse a levantar la vista.
-¿Lo amenazaste? *pregunté, más por confirmar la teoría que por preocupación real.
Tony se encogió de hombros.
-Solo le expliqué con lujo de detalles lo mucho que valoro la honestidad en el matrimonio. Y lo incómodo que sería que su esposa descubriera que tiene un… emprendimiento romántico secundario en Zúrich.
Negué levemente con la cabeza, soltando una exhalación casi divertida.
-Eres un patán ¿sabias?
-Un patán con talento *corrigió, mientras subía a la rampa del jet* Vamos joven, te va a encantar el viaje.
Le di una última mirada al agente, que parecía un niño castigado y luego subí detrás de Tony,
El interior era aún más exagerado: asientos amplios, paneles luminosos, cristal oscuro que dejaba ver los Alpes alejándose.
Apenas nos acomodamos frente a frente, la rampa se cerró y el despegue fue casi imperceptible. Ni vibraciones bruscas, ni ruido fuerte. Solo esa leve presión en el pecho que indicaba que ya no estábamos en tierra.
Tony chasqueó los dedos y de un compartimento lateral salió una pequeña bandeja con botellas y copas.
-¿Un trago?
Luego me miró mejor… y frunció el ceño.
-Ah, cierto… *señaló con la botella* Por un segundo olvidé que eres menor...¿Quieres?
Levanté una ceja, detrás del visor.
-No tomo alcohol.
-Aburrido… *murmuró.
Se sirvió igual y dio un pequeño sorbo.
-A los once ya le robaba bebidas a mi viejo *comentó, con una sonrisa nostálgica* Las escondía en su oficina para que mi madre no lo encontrara, y yo pensaba que era un genio. Spoiler: no lo era *Soltó una risa* Igual no me encontró a mí robándolas… me encontró borracho.
No pude evitar una leve risa
Con el trago terminado, volvió a sentarse frente a mí y me observó unos segundos, evaluándome distraídamente
-Dime chico… ¿Qué tipo de mujer te gusta? ¿Asiáticas? ¿Rubias? ¿Morenas? ¿Góticas?
Negué con la cabeza confundido
-¿A qué viene eso?
Tony encogió los hombros, tomando otro sorbo.
-El gusto de un hombre por las mujeres dice mucho de quién es… o de quién va a llegar a ser.
Suspiré y miré por la ventana un segundo, viendo las montañas blancas perdiéndose lentamente bajo nosotros. Luego regresé la vista a él.
-En realidad… no tengo un tipo muy definido *admití* Pero si tuviera que elegir uno… diría que las pelirrojas.
Mientras lo decía, un recuerdo me golpeó en algún rincón de la mente: la vieja serie animada de Spider-Man de 1994, las tardes frente a la televisión antes de que la sacaran del aire… y Mary Jane. Sin darme cuenta, había sido mi primer amor platónico.
Tony levantó su copa en mi dirección, como en un brindis imaginario.
-Las pelirrojas… *sonrió* Grandes mentes con mismos gustos
Luego ladeó la cabeza, pensativo.
-Aunque… tengo a Pepper en la mira. Así que vas a ser un niño bueno y no vas a intentar nada con ella, ¿entendido?
Hizo una pausa, fingiendo reflexionar en voz alta.
-Además, no creo que le gusten los jovencitos, pero… a mí me gustan las colegialas, así que… tal vez a ella también…
Negó con la cabeza, descartando su propia ocurrencia.
Yo lo miré en completo silencio unos segundos.
-…Claro, seguro.
En mi mente solo pude pensar una cosa:
Definitivamente Fury habría sido más tranquilo que esto.
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POV FURY
Apenas abandoné el quinjet, el aire helado de Suiza me golpeó con fuerza en el rostro. Respiré hondo, más por costumbre que por necesidad, mientras mis ojos recorrían automáticamente el perímetro
La vi a unos metros de la nave.
La agente encubierta "comandante Meier", me esperaba firme, espalda recta, expresión neutra. Cuando estuve frente a ella, alzó la mano en un saludo militar impecable.
Asentí con un simple movimiento de cabeza.
-Lléveme con el objetivo *dije, sin rodeos.
-Sí, señor *respondió, girándose para guiarme* Dejé a uno de mis hombres vigilándolo mientras venía a esperarlo.
Caminamos en silencio, cruzando el patio del hotel.
Lo vimos antes de llegar.
Un soldado parado, rígido, con la mirada perdida en algún punto del suelo. Su postura no era de vigilancia; era de derrota.
La "comandante Meier" aceleró el paso, claramente irritada.
-¿Dónde está? *exigió en voz baja pero firme cuando estuvo frente a él* ¿Dónde está Legión?
El hombre levantó la vista, incómodo.
-Yo… yo no pude hacer nada, señora.
Fruncí el ceño.
-Explíquese *intervine.
Tragó saliva.
-Llegó Tony Stark. Aterrizó cerca, como si nada. Bajó, se acercó a él y… intenté detenerlo, lo juro… pero él me amenazó. Dijo que si intentaba siquiera tocarlo, iba a... publicar mi identidad y la de la comandante en todos los noticieros de Suiza. Dijo que tenía todo listo… fotos, nombres, ubicaciones…
Vi cómo la mandíbula de la agente se tensaba.
Stark…
Me adelanté sin decir nada, dejando a ambos atrás. El lugar donde Legión había estado sentado todavía conservaba el leve desorden: una huella en la nieve, un banco desplazado, y… una botella de Coca-Cola a medio tomar, apoyada sobre la mesa.
Debajo de ella, una hoja doblada.
La tomé, al desdoblarla, un simple mensaje
"En otra ocasión será, Fury. Stark llegó primero y es insoportablemente insistente como para negarme a su invitación. Ya hablaremos luego."
Apreté la nota entre mis dedos. La doblé con cuidado y me la guardé en el bolsillo interno del abrigo. Luego levanté la vista al cielo gris, cargado de nubes.
Inspiré lento.
Y maldije por lo bajo.
-Maldita sea Stark… *murmuré, más para mí que para nadie más.
La agente se acercó con cautela.
-¿Órdenes, señor?
Bajé la mirada, volviendo a enfocarme
-Continuemos como si nada de esto hubiera pasado *respondí* Nadie habla de Stark. Nadie habla de Legión. Aseguren la zona, terminen de limpiar este desastre y sigan con el protocolo.
Asintió sin dudar.
Mientras ella se iba, mi mente volvió, inevitablemente, a la misma idea
Si Stark se había llevado a Legión…quien sabe que tiene planeado ese maldito loco
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BUEEENAS, COMO VAN? POR AQUI LO VAMOS A DEJAR DE MOMENTO, EN EL PROXIMO CAP VEREMOS COMO NUESTRO PROTAGONISTA Y TONY DIALOGAN SOBRE EL FUTURO, SEGURIDAD E IDEALES, VEREMOS UN POCO QUE RONDA POR LA CABEZA DEL HOMBRE DE ACERO
DIGANME QUE LES A PARECIDO, ESTARE AL TANTO DE SUS COMENTARIOS,¿RECUERDAN LO QUE LES DIJE DE LAS RESEÑAS Y EL ESPECIAL DE NAVIDAD QUE TENGO PLANEADO? SI LLEGAMOS A 10 RESEÑAS TOTALES, TENEMOS UN TRATO
POSDATA: Este es un mensaje mas que nada para aclarar que también pondré en la sinopsis, esta no es una historia donde el protagonista sea super hyper poderoso, hackear el omnitrix bien podría ser imposible, no menosprecien la obra maestra de azmuth
Esta no es una obra de fantasía de poder y tampoco habrá harem, trato de que todo llegue a tener sentido pero aun soy novato en esto (literalmente mi primer fanfic, me asombra lo lejos que estoy llegando en realidad) así que a veces algunas cosas podría no verlas
También en algún momento mas adelante, me tomare una o dos semanas para corregir los primeros 25 episodios, no cambiara nada en si, solo corregiré las faltas de ortografía y mejorare las oraciones ahora que me siento mas cómodo escribiendo
ESO ES TODO POR AHORA, NOS VEREMOS EN EL SIGUIENTE CAPITULO
BESITOS :)
