WebNovels

Chapter 71 - Incidente Matou

El reloj sobre la mesa marcaba las 3:47 de la madrugada, pero Kiritsugu no recordaba la última vez que había dormido más de dos horas seguidas. Los informes frente a él mostraban mapas térmicos, reconstrucciones digitales y análisis mágicos de un evento que todos intentaban explicar sin éxito. 

El "Incidente Matou". 

Así lo llamaba el Informe de Contención de la Iglesia y la Asociación de Hechiceros adoptó la designación antes de sellar todo. Para Kiritsugu, sin embargo, el nombre era insuficiente, porque lo que ocurrió en la propiedad Matou hace dos semanas no entraba en ninguna categoría que él hubiera enfrentado antes. 

—El fuego surgió dentro de un campo delimitado que impidió que se propagara más allá de la propiedad Matou y el origen sigue sin poder rastrearse —murmuró, repasando por enésima vez el registro sobreexpuesto—. Incluso si existiera un hechicero capaz de crear un campo delimitado capaz de retener semejante poder destructivo no hay forma de contener la energía térmica, la onda de expansión o los escombros que lógicamente volarían en una situación como esa. Y, sin embargo... 

Volvió a revisar los informes. La fuerza de la explosión por sí sola no tenía sentido ya que debería haber sido capaz de destruir al menos tres calles según las lecturas y la temperatura registrada era francamente ridícula y aun así los testigos informan que, aparte de la gran explosión de luz, ni siquiera el sonido escapó de los confines de la residencia Matou. 

La frustración lo carcomía. Él, que durante años había desmantelado talleres, eliminado magos y demolido organizaciones enteras, no pudo encontrar una sola pista evidente. Como si un gigante hubiera pisado la propiedad y luego el mundo se hubiera esforzado por borrar sus huellas. 

Dos semanas de trabajo ininterrumpido y Kiritsugu seguía igual que el primer día: Con la sensación helada de que algo monstruoso había actuado esa noche y se había marchado sin dejar rastro. 

La desaparición de Zouken, Byakuya y prácticamente todos los gusanos familiares dejaba a la familia Matou funcionalmente extinta excepto por un detalle: La niña. 

Sakura Matou había desaparecido sin dejar rastro. Ni cadáver. Ni superviviente. Ni señal espiritual. Nada. 

Aquello lo llevó a pensar en el que sería, en otras circunstancias, el principal sospechoso del incidente: Matou Kariya. Su nombre era reconocido en el mundo misterioso y siempre se mencionaba con gran desdén pues era bien sabido renegó y le dio la espalda por completo a la hechicería y los misterios y se alejó todo lo posible de su familia con quienes nunca se llevó bien. Debido a eso y a su relación con Tohsaka Aoi parecía ser el responsable más probable de lo sucedido. 

De hecho, Tohsaka Tokiomi en su rol de administrador de la ciudad emitió un comunicado a la Asociación de Hechiceros responsabilizando al único que, de una forma u otra, se beneficiaba de aquella situación, el propio Kariya. 

Pero Kiritsugu pensaba diferente. A simple vista todo parecía encajar, pero había un detalle que no se tomó en cuenta: decir que Kariya le dio la espalda a la hechicería no es una simple expresión, literalmente abandonó todo lo que tuviera que ver con el mundo misterioso incluida la oportunidad de una educación formal en la Torre del Reloj. Era un hombre al que incluso lo más básico de lo básico en cuanto a hechicería le resultaría complejo debido a su nula educación mágica. En ese sentido, resultaba inverosímil creer que precisamente él fue el responsable de una hazaña mágica como el Incidente Matou. 

—Dos semanas y sigo sin poder establecer un perfil del atacante —admitió en voz baja. 

Era humillante. Vivía para eso, era su especialidad. 

Encendió un cigarrillo mientras revisaba la reconstrucción tridimensional del barrio hecha por drones el día del incendio alegrándose de haber enviado a Maiya a Fuyuki con anterioridad para preparar el terreno, fue solo gracias a eso que se enteró de lo ocurrido antes de los comunicados oficiales de la Iglesia y la Asociación. 

Al ampliar la imagen hacia el cielo, la anomalía volvió a aparecer: Un punto vacío, una zona ciega en la grabación. Lo había pasado por alto las primeras veces, pero ahora ya no podía ignorarlo. 

—Sea quien sea todavía estaba allí cuando Tohsaka llegó —dijo apretando el cigarrillo entre los dientes—. No fue una eliminación rápida. Estaba observando, pero a quién y por qué eran preguntas sin respuesta por el momento. 

Por primera vez en muchos años, el asesino de magos sintió algo que creía enterrado. No miedo, no exactamente, sino la certeza incómoda de que alguien más ya había movido una pieza en el tablero y él no había sido capaz de verlo llegar. 

(***) 

El despacho de los Tohsaka siempre había sido un santuario de orden: estantes impecables, documentos clasificados en perfecto equilibrio, gemas cargadas siguiendo un patrón ritual, y humo de incienso elevándose suavemente hacia el techo. 

Pero durante los últimos catorce días, el patriarca no encontraba paz y eso se notaba en el desorden que en ese momento reinaba en la sala. Frente a él, extendidos sobre la mesa, había tres informes distintos sobre el suceso que sacudió Fuyuki: El reporte oficial de la Asociación, la evaluación espiritual del Santuario Ryuudou, la reconstrucción de la Iglesia. 

Los tres coincidían en un punto: El misterio responsable del Incidente Matou no era algo posible para la hechicería moderna. Esa simple constatación presentó un gran problema para Tokiomi como participante de la próxima Guerra del Santo Grial pues, aunque "eliminar" a futuros oponentes como los Matou podría ser bueno a corto plazo, estaba seguro de que en lugar de tener menos enemigos solo había cambiado un enemigo familiar por otro desconocido. 

No pensó ni por un momento que aquello fue un ataque casual. No tan cerca de la guerra y mucho menos cuando el objetivo era una de las únicas familias que, por tradición, siempre participan en el conflicto. Aunque oficialmente culpaba a Matou Kariya por lo ocurrido, lo cierto es que ni él ni nadie con la información completa –al menos tan completa como era posible dado el incidente en particular- y más de dos neuronas funcionales creería semejante estupidez. Simplemente necesitaba un culpable y él era el más conveniente. 

Estaba realmente frustrado por lo poco que había avanzado en su investigación de lo ocurrido y cada día que pasaba obsesionado hacía mella en su psique, después de todo la razón real de su obsesión no era el deber territorial sino su sangre. Saber qué ocurrió con Sakura y castigar a quien arrebató a su hija la posibilidad de heredlinaje Tohsaka se había convertido en su misión como padre y hechicero. 

Archer apareció a su lado sin necesidad de ser invocado, adoptando forma física solo para disfrutar de un vaso de vino expuesto en una bandeja. 

—Qué visión tan deleznable. —comentó el rey con un tono casi divertido—. Un patético clan de hechiceros reducido a cenizas ¿y tú aún obsesionado con lo ocurrido en la casa de esos insectos? —preguntó el Rey de los Héroes con su habitual arrogancia relajada. 

—No puedo permitirme ignorarlo —respondió Tokiomi, sin apartar los ojos de los informes—. Alguien eliminó a una familia fundadora con una facilidad que bordea lo absurdo y lo hizo sin dejar residuos mágicos. Incluso si la familia Matou estaba en decadencia semejante ataque debió al menos activar sus defensas ancestrales, lo cual no es fácil de sortear en absoluto. 

Archer sonrió. 

—Más que eliminar diría que fueron purgados. Fue bello. Un acto de autoridad absoluta. Aunque me pregunto quién es el mestizo que se atrevió a hacer semejante declaración cuando yo estoy en esta ciudad. 

Tokiomi frunció levemente el ceño al notar la sonrisa en el rostro del Servant. 

—Pareces olvidar un pequeño detalle, Archer: Mi hija menor vivía allí. Mi hija, Archer. Lo que siento ahora no es lástima por los Matou sino pura furia asesina contra el ataque a mi sangre – haciendo una pausa fijó su mirada en el rey que seguía bebiendo vino tranquilamente. - La noche del incidente tú viste algo. Dímelo. 

Normalmente la actitud de Tokiomi hacia Archer era bastante deferente, pero con todo lo que había estado ocurriendo estaba bastante agotado física y mentalmente y su habitual inteligencia política parecía estar fallando puesto que nada más terminar de hablar se dio cuenta de su error cuando un gran peso inmaterial lo inmovilizó donde estaba. 

—Se que recientemente estás bajo mucho estrés y es gracias a eso que, por esta única vez, seré magnánimo e ignoraré tu tono al dirigirte a mí. Pero no olvides con quien estás hablando, Tokiomi, nadie tiene derecho a darle órdenes al Rey —Archer tomó un sorbo de vino para calmarse antes de responder—. En cuanto a tu pregunta, algo se ocultó de mis ojos. Y eso debería decirte más que suficiente sobre la habilidad del responsable. 

El hechicero detuvo el movimiento de su mano. 

—¿Un Servant? 

—No. —La respuesta fue inmediata—. No dejó ningún tipo de huella espiritual. Si bien podría tratarse de Assasin usando sus habilidades para mantenerse oculto yo no sentí la conexión que hay entre un Servant y el Grial proviniendo de ese lugar, sin mencionar que de todos nuestros "adversarios" en esta guerra Assasin es quien menos probabilidades tiene de causar semejante desastre en tu territorio - finalizó encogiéndose de hombros. 

Tokiomi sintió la piel erizarse. 

—¿Entonces? 

Archer dejó la copa en la mesa, sonriendo como quien disfruta revelar una verdad perturbadora. 

—Diría que no fue un MAGO ya que el incidente no coincide con ninguna de las cinco Magias conocidas. Tampoco se trata de hechicería moderna como tú mismo te has podido dar cuenta. La magnitud del poder se asemeja a un {Noble Fantasma} pero no lo es. No pertenece a esta era, ni al sistema del Grial. Es otra cosa y no puedo esperar a descubrir al responsable. 

El silencio se volvió espeso. 

—El equilibrio de la guerra está roto incluso antes de empezar. - suspiró Tokiomi mientras se servía también una copa de vino. 

—No solo roto —corrigió Archer—. Irrelevante. Si quien purgó a los Matou decide unirse al juego la guerra dejaría de ser un ritual y se convertiría en un espectáculo. 

Una pausa. 

Tokiomi cerró el informe con mirada decidida. Ya lo había aceptado, había un nuevo actor en Fuyuki. Uno que no obedecía reglas y que tenía poder suficiente para borrar a una familia entera sin esfuerzo. Sin embargo, no era del todo malo para él ya que si participaba en la guerra le daría la oportunidad de enfrentarse a esta persona de frente y un hechicero de su calibre -junto al más grande de los héroes- tenía asegurada la victoria. 

(***) 

El ritmo de los pasos se amplificaba en los pasillos de la iglesia de Fuyuki. La guerra aún no había comenzado oficialmente, pero las cosas ya habían llegado al punto en que todos los Masters conocidos estaban mucho más activos de lo que sería normal teniendo en cuenta que aun deberían faltar algunos días para el inicio oficial del ritual Heaven's feel. 

Con las manos cruzadas detrás de la espalda y el rostro impecable, Kotomine Kirei se dirigía al altar principal dónde su padre y supervisor de la próxima guerra, Kotomine Rissei, ya lo esperaba para informarle el cambio de planes, así como sus próximas órdenes teniendo en cuenta los sucesos recientes. 

Incidente Matou. 

La Iglesia había sellado el caso con una rapidez casi sospechosa, incluso para sus estándares. La Asociación de Hechiceros lo aceptó sin protestar, y dio por cerrado el caso no queriendo armar un revuelo a puertas de un evento como la Guerra del Santo Grial de Fuyuki. Y aún así, ni uno ni otro podían explicar lo ocurrido. 

Kirei cerró los ojos recordando el "silencio". No el silencio físico sino el silencio espiritual. 

El día del incidente él no estaba lejos, de hecho, sintió la distorsión súbita en el flujo de Prana de la ciudad, cuando se dirigía de la residencia Tohsaka a la iglesia luego de reunirse con su mentor y su Servant. Por un instante creyó que un Servant había liberado un {Noble Fantasma} o que un MAGO desató su poder en la ciudad, así que, movido por simple curiosidad, envió a su Servant a investigar antes de seguir su camino. 

Sin embargo, no obtuvo nada de aquella exploración. Ni rastro, ni residuo, ni presencia alguna. Solo vacío. Era como si el Prana simplemente ignorara el espacio anteriormente ocupado por la mansión Matou. Esa situación continuó durante un tiempo y solo recientemente el Prana pareció volver a fluir con normalidad. 

—Un poder que ni siquiera deja su sombra —murmuró para sí mismo mientras entraba en el salón principal de la iglesia y veía a su padre rezando. 

El padre Risei terminó su oración antes de sentarse con calma en la primera fila de bancos indicándole que se sentara a su lado con un gesto. 

—Kirei. Ha llegado un mensaje desde la Torre del Reloj. Cierto sujeto de interés reciente para la Asociación y la Iglesia tomó un vuelo desde Italia con destino a Japón hace algunas horas. Teniendo en cuenta el tiempo que demoraron nuestros contactos en avisarnos es probable que ya esté en Fuyuki o llegará muy pronto, por lo tanto, Tokiomi quiere reunirse contigo mañana a primera hora. 

—Entiendo. —respondió sin emoción aparente. – Aunque cumpliré con lo que se espera de mí, padre, no puedo evitar preguntarme qué tan importante es esta persona para que tanto tú como mi maestro le presten tanta atención con todo lo que ya tenemos en nuestras manos. Incluso si es un sujeto de interés, seguramente puede esperar hasta después de la guerra. 

Risei lo observó durante varios segundos. 

—Este incidente inquieta a Tokiomi más de lo que admite, pero como cabeza de la familia Tohsaka, como hechicero, su principal objetivo es ganar la Guerra del Santo Grial y alcanzar la RAIZ. —dijo el anciano con una voz que mezclaba preocupación y autoridad—. La llegada a las inmediaciones de Fuyuki de una persona que, aunque poco conocida, ya ha causado suficiente revuelo en el mundo misterioso para ser reconocido no solo por la Torre del Reloj, sino por la Asociación de Hechiceros en su conjunto y la Santa Iglesia, no es mera coincidencia para Tokiomi y pienso igual. 

Kirei bajó ligeramente la mirada sumido en sus pensamientos antes de volver a hablar. 

—¿Crees que se trata de un participante no registrado? 

—No puedo afirmarlo con total certeza, pero a mi edad uno aprende que las coincidencias rara vez lo son —su voz se volvió más opaca—. Lo peor es que incluso cuando en teoría conocemos al hombre lo que realmente sabemos de él es ridículamente escaso en el mejor de los casos. 

—¿A qué familia pertenece? Al menos eso debería darles algo con lo que trabajar - los ojos de Kirei escudriñaron a su padre dejando ver su confusión por lo dicho. 

—A ninguna conocida – Risei vio la expresión de duda en su rostro y continuó antes de ser interrumpido. - Magnus Al Acser, como se presentó el hombre, apareció un día junto a sus esposas y sirvientes en Italia donde, no hay otra forma de decirlo, aniquiló a la antigua familia Amato dejando únicamente a la hija, una niña de seis años, como única sobreviviente y posteriormente la "pusieron bajo su protección" adueñándose en el camino de todo lo que alguna vez perteneció a los Amato 

—¿Y la Asociación de Hechiceros simplemente los dejó hacer lo que quisieran con una familia de hechiceros con una historia de casi cuatro siglos? - Kirei realmente no podía comprender lo que estaba ocurriendo. 

Risei respiró hondo. 

- Es aquí donde la situación realmente se complica - explicó. - La primera vez que alguien dentro de la Torre del Reloj se enteró de lo ocurrido con los Amato fue por boca del mismísimo Segundo MAGO quien avaló la legitimidad de la familia Acser diciendo que los conocía desde hace un tiempo y que recientemente decidieron salir de las sombras para encargarse de la tutela de la única Amato viva ya que, según Zelrecht, fueron la única familia aparte de él mismo, que conocieron a los Acser cuando aún se ocultaban. Bastante conveniente ¿no es así? Aunque lo fuera, esa se ha convertido en la historia oficial y por lo tanto no hay motivo para que la Asociación los ataque. Al mismo tiempo el aval del Hechicero Marshall le dio a Acser suficiente margen de maniobra para crear contactos en las altas esferas de la Torre del Reloj que han facilitado sus movimientos en los dos meses desde su aparición - finalizó Risei. 

"Parece que esta guerra finalmente me dará una respuesta" pensó para sí mismo "Con su sola llegada Magnus Al Acser trastocó el tablero, pero al hacerlo solo me beneficia pues lo único que implica es una mayor presión para los verdaderos Masters, incluido Emiya Kiritsugu" 

Kirei no se consideraba un Master de verdad, pues comprendía que su labor consistía en apoyar a Tokiomi para que ganara el Santo Grial; incluso si por algún motivo lograra salir vencedor no tenía ningún deseo que pedir. Así pues, no veía la Guerra del Santo Grial de la misma manera que los demás, para él era más importante darle una respuesta a la pregunta que lo había atormentado toda su vida que hacerse con un objeto supuestamente omnipotente. 

Eso no quería decir que no quisiera que la guerra iniciara cuanto antes. No por ansiedad ni por expectativa, sino simplemente porque mientras más pronto se desatara el caos de la guerra, más pronto obtendría su respuesta. Por primera vez en años, algo lograba mover su corazón vacío y eso, para Kotomine Kirei, era tan peligroso como fascinante. 

 *0*

Wenaaaassss

¿Qué tal el capítulo?

¡¡¡FELIZ AÑO NUEVO!!! ¿Cómo recibieron el 2026? espero sinceramente que este año sea mejor para todos de lo que fue el anterior.

Nuevo año, nuevo arco. Finalmente inicia el arco de la Guerra del Santo Grial de Fuyuki y tenemos algo de perspectiva sobre los pensamientos de algunos participantes. Magnus y Morgan tal vez no se den cuenta pero su rescate a Sakura, incluso aunque evitaron daños colaterales, ha causado estragos en el mundo misterioso. Además, su existencia no pasa tan desapercibida como podría pensar.

Si les gusta la historia dejen una reseña y una piedra de poder.

Dejen sus opiniones en los comentarios.

Nos vemos!!!!

*0*

More Chapters